Este 2 de abril se conmemora el día mundial de concienciación sobre el autismo, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2007 con el objetivo de generar conciencia sobre el trastorno del espectro autista (TEA) y promover la inclusión y comprensión de las personas que viven con esta condición.
El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que afecta la comunicación, la interacción social y el comportamiento. Se estima que aproximadamente 1 de cada 100 niños en el mundo es diagnosticado con TEA, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Aunque las características pueden variar ampliamente de una persona a otra, el diagnóstico temprano y el acceso a intervenciones adecuadas son clave para mejorar la calidad de vida de quienes tienen esta condición.
En diversas ciudades del mundo, instituciones, organizaciones y familias se unen en actividades para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de la aceptación y la eliminación de barreras que dificultan la inclusión de las personas con autismo.
Especialistas destacan que la comprensión y el apoyo de la comunidad son esenciales para garantizar que las personas con TEA puedan desarrollar su potencial en entornos inclusivos.
“El autismo no es una enfermedad, sino una forma diferente de experimentar el mundo. La clave está en construir una sociedad más empática y accesible para todos”, menciona la psicóloga especializada en neurodiversidad, Laura Ramírez.
Por ello, en este día se hace un llamado a los gobiernos, instituciones educativas y la sociedad en general para que refuercen las políticas de inclusión y promuevan espacios donde las personas con autismo puedan desarrollarse sin discriminación.
El Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo nos recuerda la importancia de educarnos, respetar las diferencias y trabajar juntos para construir un mundo donde todas las personas sean valoradas y aceptadas por quienes son.