Muchos comentarios ha levantado, especialmente en algunos periodistas del país, la presencia del Salvador Nasralla y Manuel Zelaya en la marcha de los trabajadores este 1 de mayo.
Los comentarios que se han vertido son en su mayoría negativos y de críticas a estos dos personajes que se hicieran presentes en estas actividades.
Pero me pregunto: ¿Es esto un pecado?
Si bien es cierto el hecho de ir a estas marchas es un evidente acto político de ambos, al menos es un gesto que pocos lo hacen y es valido.
Creo que toda persona está en su derecho, tanto de quedarse como de ir a las marchas, ya sea un humilde trabajador, hasta un gran empresario.
Es decir, si todos supiéramos y entendiéramos el verdadero significado del día del Trabajador en Honduras y en conmemoración a quiénes es esta festividad y sus marchas anuales, TODOS deberíamos asistir año con año.
Al final de cuentas, no es ningún crimen que Salvador y Mel se aparecieran en esta marcha. Peores suceden en el país con nuestras autoridades y todos nos quedamos callados.