Son más nobles las manos que ayudan…

FOTO: Alejandro Flores. El Heraldo.

Es un hecho que el incendio que convirtió a cenizas miles de árboles en El Hatillo fue producto de una mano criminal que debería ser puesta ante los tribunales de justicia.

Los miembros del cuerpo de Bomberos y los bomberos voluntarios son unos verdaderos héroes que están arriesgando su vida por la irresponsabilidad de personas que no tienen nada más que hacer de su existencia. Sirve más un cenicero en una moto que los tipos que prendieron en llamas El Hatillo.

Los bomberos y la Cruz Roja son instituciones que deberían ser tratadas como tal, como indispensables desde todo punto de vista. No es posible que el presupuesto general del Estado de Honduras para las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional sea 15 o 20 veces mayor que la que tiene bomberos y Cruz Roja.

Lo vi de cerca y las condiciones en las que trabajan los bomberos no es la adecuada para este tipo de tragedias. Realmente apagar ese incendio fue a puro corazón, con vocación y una convicción de hacer el trabajo adecuado para salvar vidas de quienes viven a los alrededores.

No se debe obviar el trabajo de los voluntarios que a cambio de agua y pan lograron apagar las llamas. La conciencia social debería ser inmensa, no hay que se papo, nos estamos quedando sin agua, sin aire y el calor es insoportable.

Esperemos que pase el verano y llevamos a nuestros hijos para crear conciencia y que este tipo de tragedia no se repita más.

¡Bomberos, son héroes!.

¡Gracias por tanto!

No olviden que son más nobles las manos que ayudan que los labios que rezan.