Imperdonable la acción de quemar un bosque. Sabiendo que Tegucigalpa está con serios problemas de agua potable y los sin oficio, pirómanos incendiaron El Hatillo que es una de las zonas que se considera el pulmón de la capital junto con el Picacho y La Tigra.
Es intolerable que año con año se vivan estas cosas y que las autoridades no hagan absolutamente nada por contrarrestarlo. Y si hacen, se les va de las manos la actitud destructora de los sin oficio que no piensan en las consecuencias de un incendio de esta magnitud.
Se pierden miles de árboles que generan oxígeno, mueren de la manera más cruel muchísimos animales, daño directo a la propiedad privada por las casas que hay en la zona, las fuentes de agua se secan, el calor aumentará año con año y lo más triste de todo, nos vamos a quedar sin árboles.
Escuché a uno de los bomberos que apagaba el incendio decir que el problema principal es que se cortaron los pinos infectados de gorgojo y que no hubo un grupo de apoyo para recoger toda esa madera. Por tanto, cuando se inició el incendio, tomó fuerza de inmediato por la cantidad de madera seca que había en el suelo.
Aquí los responsables son muchos, sin embargo, cada año son pocas o nulas las acciones que se toman para meter a la cárcel a los pirómanos y no se hace nada para poner gente capaz con visión para evitar estas desgracias.
Lamentable. Duele desde todo punto de vista como arde un bosque, se llena de humo una ciudad y luego viene el cierre de Toncontin porque no se mira nada, gente enferma de las vías respiratorias por la cantidad de ceniza que hay en el ambiente. En fin, vamos a seguir condenados a esto todos los años porque nadie hace nada.
Mi admiración para el Cuerpo de Bomberos que ha dejado todo para que este incendio no siga y no cobre vidas humanas. ¡Bravo muchachos!
Con poco apoyo y en condiciones precarias hacen maravillas para evitar desastres de enormes proporciones.